“téngase presente que al afirmarse el sexo masculino del Estado se dice al propio tiempo que el sexo femenino corresponde a la Iglesia”. Hans Kelsen. Teoría General del Estado
La verdad es que la lectura de mi admirado Hans Kelsen me lleva no sólo a ahondar en la realidad social sino que me abre la veta de la ironía (socrática) ante realidades sociales que de otra forma vería desde el más negro escepticismo.
Prácticamente desde la imposición del nacional-laicismo, el cual implica la anulación de la propia conciencia y por ello de la propia libertad individual, las relaciones con la Iglesia han sido procelosas; en otros países de nuestro entorno democrático se ha impuesto la secularización, y el respeto (entre ambas instituciones) es mutuo puesto que se afirma lo que aquí, en nuestra España, se niega: la libertad individual. Por supuesto, en dicho entorno democrático ya nadie identifica Estado con gobierno, pero aquí se considera que el Estado lo es todo y el gobierno un apéndice de dicho Estado y del cual emana todo el imperium.