Los “presupuestívoros”

13 abril, 2013 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

“La oposición era tremenda: entre federales, carlistas, moderados netos, alfonsinos de solemnidad o vergonzantes, formaban  una falange de complejos rencores, que iban a una contra el gobierno, el Rey y el Verbo divino”.  Benito Pérez Galdós. Amadeo I

Hay que partir de una verdad física y metafísica: en España, la casta política, no vive para la política sino de la política; tanto el gobierno como la oposición: ¡lo mismo da  que da lo mismo!. De ahí que, una vez dentro del gallinero que llamamos parlamento, y que no representa a la sociedad española sino a ellos mismos, lo primero que están haciendo es agenciarse todo el dinero que pueden para su grupo o sus grupos. Las migajas quedarán, si quedan, para la sociedad española. España, pues, se ha convertido en un corral: en el corral de Europa.

» Leer más: Los “presupuestívoros”

¡Queremos la igualdad entre todos los españoles!

10 marzo, 2013 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

El Contrato Social “tiene que fundarse en la libertad. Semejante libertad no excluye la sumisión sino su rigurosa necesidad. Significa que se cancela la mera voluntad individual, que persiste en la voluntad total. Libertad quiere decir vinculación a una ley rigurosa e inviolable.
Está tan lejos de conceder espacio, en su sociedad y Estado ideales, al arbitrio del individuo, que ve en esto, más bien, el pecado contra el espíritu genuino de toda comunidad humana”. Ernesto Cassirer. La filosofía de la Ilustración. Páginas 289ss

La palabra “laico” (“laos = pueblo”) surgió en la antigüedad romana para denunciar la radical diferencia entre unos hombres y otros, reivindicando la plena igualdad de todos; es verdad que en un sentido religioso, puesto que Dios así nos había creado. Esto no le pareció bien a los poderes religiosos de Roma que aceptaban que por “naturaleza” unos hombres estaban por encima de otros. Los dioses también estaban sometidos a esa naturaleza.

Así pues el laicismo de aquella época significó un cambio revolucionario al reivindicar la “igualdad” de todos los hombres, sin distinción de ningún tipo; e igualmente las mujeres, las cuales estaban “hechas” de la misma carne que el hombre.

Tuvieron que pasar muchos siglos para que se le diera la vuelta a la tortilla, y la palabra laico, que en un principio significaba “igualdad”, pasase a significar “desigualdad”: ¡paradojas de la historia!

» Leer más: ¡Queremos la igualdad entre todos los españoles!

La asamblea constituyente: un nuevo Pentecostés

2 marzo, 2013 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino como del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban”. “Todos estaban estupefacto y perplejos y se decían unos a otros: ¿Qué significa esto? Otros en cambio decían riéndose: ¡Están llenos de mosto!”.
Hch. 2, 1-2.12-13

Son varias las voces que se oyen pidiendo una nueva Constitución porque esta que tenemos ahora nos ha traído todos los males que vivimos en estos momentos. Esta nueva Constitución tendría que ser engendrada y gestada en una “Asamblea Constituyente”: y ésta se ha convertido en la palabra mágica según la cual solucionaríamos todos nuestros males, y la cual sería como un nuevo “Pentecostés” que caería sobre nuestras cabezas iluminándonos para luego, cual misioneros, llevar el “nuevo evangelio” a la sociedad.
De nuevo está de fondo el “esquema” de poder-súbdito que diseñó nuestro Donoso Cortés; en este caso el poder sería la asamblea y el súbdito sería la propia sociedad.

» Leer más: La asamblea constituyente: un nuevo Pentecostés

La Inquisición Inmanente

24 febrero, 2013 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

“Os recomiendo especialmente que colméis de honor y favores al oficio de la Santa Inquisición instituido por Dios contra los herejes”. “Os suplico con las más vivas instancias y en los términos más encarecidos, y os ordeno como padre amado en nombre del respetuoso amor que me profesáis, que os acordéis de una cosa de que pende la salud de la España entera, esto es, de no dejar jamás impunes a los herejes, colmando para esto de favores al oficio de la Santa Inquisición, cuya vigilancia aumenta la fe católica en estos reinos, y conserva en ellos la religión cristiana”. Testamento de Carlos V. Consejos a su hijo Felipe.

“Veinte frailes de la inquisición controlan todos mis reinos”. Felipe II

Sin duda la expresión acuñada por Unamuno es la que mejor expresa lo que está pasando en España y el por qué no podemos salir de este atolladero en el que estamos, mientras no desterremos la desigualdad. Hemos aceptado el sistema que nos viene de antiguo y que ha consagrado el que haya unos españoles por encima de otros. En la actualidad, esta desigualdad la perpetuamos al no distinguir entre “elegido” y “nombrado”, es decir, que pensamos que uno y otro son lo mismo, y que, por lo tanto, ambos tienen que emanar del partido.

Veamos cómo funciona el “sistema”.

» Leer más: La Inquisición Inmanente

“¡Lasciate ogni speranza!”

28 septiembre, 2012 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

(dedicado a Stefanie Claudia Müller)

 

“… entonces la sociedad entera se declara omnipotente. El poder público varía entonces de forma, pero no varía de naturaleza. La relación entre soberano y súbdito, que es la que constituye la naturaleza del poder, es siempre la misma: el primero, llámese asamblea o llámese caudillo, es omnipotente; llámese asamblea o llámese caudillo, absorbe a los individuos en su seno, sofoca la voluntad humana y proclama el imperio de la fuerza”. Donoso Cortés. Lecciones de Derecho Político, V.

“De estas observaciones resulta que la libertad hace posible al súbdito y la inteligencia hace posible el soberano; que el hombre manda porque está dotado de inteligencia y obedece porque está dotado de libertad, porque la libertad no es otra cosa que la facultad de obedecer” Donoso Cortés. Lecciones de Derecho Político VI

En todos los análisis de la crisis que estamos viviendo, dramática donde las hubiere, no he oído a nadie criticar al sistema en el que vivimos. Un sistema que nos atenaza desde hace más de un siglo y diseñado por Donoso Cortés: exportado a toda Europa y justificador de todas las consecuencias desastrosas y trágicas que ha habido en nuestro continente en los dos últimos siglos. Si a esto le unimos que la Europa a la que fue exportado este sistema era la Europa de Westfalia, donde mandaban los príncipes y los súbditos obedecían, basta para que entendamos por qué cuajó tan bien nuestro Donoso Cortés y el por qué de todas las grandes tragedias.

» Leer más: “¡Lasciate ogni speranza!”

“La zorra que no tenía rabo”

2 julio, 2012 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

Una zorra a la cual un cepo le había cortado la cola, estaba tan avergonzada, que consideraba su vida horrorosa y humillante, por lo cual decidió que la solución sería aconsejar a las demás hermanas cortarse también la cola, para así disimular con la igualdad general, su defecto personal.

Reunió entonces a todas sus compañeras, diciéndoles que la cola no sólo era un feo agregado, sino además una carga sin razón.


Pero una de ellas tomó la palabra y dijo:
– Oye hermana, si no fuera por tu conveniencia de ahora, ¿nos darías en realidad este consejo?

Esopo. Fábulas

Ya no sabe uno dónde buscar una metáfora que retrate mejor la dramática realidad española, donde el empobrecimiento es ya una realidad: cuando dijimos que la donación, ¡gratis et amore!, a la gran banca del 20 % del PIB, del esfuerzo de los españoles, era el inicio de dicho empobrecimiento, por desgracia no nos equivocamos; ahora se le da a la banca, prácticamente, todo el dinero que viene de Europa; pues estamos hablando del rescate de la banca, la cual nos ha hundido a los españoles; y como las reglas de juego democráticas no están claras, casi nada de ese dinero nos llegará a los españoles.

Nos preguntamos el por qué, y se nos ocurre una metáfora, que sin duda entenderá todo el mundo.

» Leer más: “La zorra que no tenía rabo”

Monarquía/República o Parlamento

1 mayo, 2012 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

“Me inclino ante una opinión de Liszt en música, pero no en pintura. Aparte de que ya estaba chocho y que no recuerdo que haya dicho semejante cosa. Pero no fue usted quien me lo trajo. Ya había cenado yo con él veinte veces en casa de la princesa de Sayn-Wittgenstein”.  Marcel Proust. En busca del tiempo perdido. El mundo de Guermantes.

Siempre es buena cualquier excusa para poner en jaque tanto a la Monarquía, como a la República; y si hubiera otra forma de Estado también la pondríamos en duda, pues parece que hemos “ubicado” nuestros razonamientos políticos fuera de la realidad social. Creemos que los “fallos” prácticos en un sistema nos sirven para reivindicar y legitimar el modelo teórico contrario (o al menos distinto) del que existe, creyendo que al pensarlo teóricamente se nos solucionarían todos los males: pero esto no es silogismo, sino es magia.

En nuestro país y en nuestra historia reciente, en los dos últimos siglos, hemos tenido varias formas de Estado, y de ahí han emanado las distintas formas de gobierno: unas veces se ha llamado Monarquía, otras República, otras Dictadura, otras Regencia, otras Alternancia, pero siempre es el mismo esquema: un Estado al que ha de estar sometida la sociedad; el gobierno ha sido, y ha servido como una forma para “controlar” a la sociedad; una sociedad que nunca, en estos dos últimos siglos, ha sido libre ni ha podido manifestar su voluntad como ella quiere. En estos momentos, en los que se llama Alternancia, se le permite tener “partidos políticos”, pero siempre que acaten la “voluntad estatal”, y como un acto “gracioso” de dicho Estado.

En este contexto es igual tener Monarquía que República, pues ambas son formas de ese “Poder” frente al “súbdito” que es la sociedad. Es verdad que los Austria, cuando había Monarquía Absoluta, estaban siempre “rezando”; y que los Borbones andan en otros “gerundios” más privados; pero tanto en la Monarquía absoluta como en esta Monarquía Donosocortesiana, la sociedad no ha contado para nada.

Para los que reivindican la República, hemos de recordar que tanto la primera República como la segunda fueron también de corte “Donosocortesiano”; y así tenemos que D. Niceto, por ejemplo, en vez de un “Monarca Absoluto” era un “Republicano Absoluto”, que tenía como “pasante” al Sr. Azaña para ponerse en contacto con la sociedad española. De la primera Republica no diremos nada pues también acabó como el “rosario de la aurora”, en manos (o en los caballos) de  “generales pavías y pavones” que diría Unamuno.

Nosotros creemos y pensamos que los españoles, todos, nacemos libres, sin ningún condicionante; y no se nos ha de valorar en virtud a nuestra “relación”. Los españoles hacemos la sociedad y no al revés, y la hacemos con nuestro esfuerzo, cada uno con el suyo. Así debería ser, y ese esfuerzo debería plasmarse en la sociedad y sus instituciones. Pero no es así, precisamente por ese esquema social que tenemos en el cual las personas no son “libres” sino en cuanto sometidas a esta estructura.

» Leer más: Monarquía/República o Parlamento

Si hemos nacido libres, ¿por qué vivimos como siervos?

9 marzo, 2012 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

 “Todos los individuos de la sociedad, considerados aisladamente, son idénticos entre sí, y siéndolo, tienen un nombre común: todos se llaman hombres; pero, considerados en sus relaciones sociales, todos pierden su nombre genérico en un nombre específico: unos se llaman súbdito, otros se llaman Poder. Se llama Poder el hombre que manda, y súbdito, el hombre que obedece”.  Donoso Cortés. Sobre el proyecto de ley fundamenta.

            

Sólo hay que mirar a nuestro alrededor para ver cómo es la vida que llevan millones de españoles, que a su vez es la misma que llevaban nuestros padres y nuestros abuelos, etc.  Personas para las que apenas existirá ninguna oportunidad y que estarán por “debajo” de otros compatriotas suyos, por más que trabajen. Son los españoles de segunda, a los que las circunstancias han “condenado”; pero unas “circunstancias” dadas por nosotros mismos; no unas circunstancias dadas por la naturaleza ni por ningún dios.

En la antigüedad era la naturaleza (divinizada) quien hacía esas distinciones; o bien en algunas religiones, también los “dioses” (o Dios) permitían que unas personas estuviesen por “encima” de otras. Pero los españoles no apelamos ni a la naturaleza ni a Dios para hacer que existan dos “clases”, sino que nos damos esta diferencia por un “acto de obediencia”; lo que nos permite que hayamos instaurado, desde hace siglo y medio, más o menos, en nuestra sociedad este estoicismo jurídico que nos atenaza y que nos hace no sólo no prosperar sino que impide, además, que se instaure un mínimo de justicia democrática en nuestro país: es la “sociedad obediencial”.

Decimos, o aceptamos teóricamente, que nacemos libres, pero nuestro sistema, el que nos hemos dado a nosotros mismos, hace que “renunciemos” a esa libertad para alcanzar un grado más alto de “beatitud”; y ese grado lo alcanzamos mediante ese acto de obediencia. Acto obediencial que nos permite que la mayoría de las cosas que hacemos no sirvan para nada, además de dividir la sociedad en ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Veamos.

» Leer más: Si hemos nacido libres, ¿por qué vivimos como siervos?

El nuevo “bailío”

21 noviembre, 2011 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

 “Esperamos, y esperando hacemos la Historia de España”. Antonio Cánovas del Castillo

 

¡Qué tiempos aquellos en que en España tomaban las decisiones los propios ciudadanos! Pero para eso tendríamos que volvernos a la época de las behetrías, donde los hombres libres decidían por sí mismos aquello que querían. Ahora, los tiempos han cambiado, y el “feudalismo religioso” inaugurado por Carlos V y continuado por Napoleón nos inunda nuestra vida social y política.

 

“¡En Génova es enterrado!”; podría ser el lema de lo que sigue pasando en España: Felipe II estaba empeñado en hacer su Santa Alianza Católica y eso llevó a nuestros antepasados a que toda la riqueza nacional, incluida la traída de América, fuese a parar a “Génova”; y Felipe González nos dice que “debemos comprar bonos europeos” para salir de la crisis pues son la solución a nuestros problemas, problemas creados por su política entre otros, con lo que, de nuevo, nuestra riqueza va a “Génova”; o se quiere que vaya a centro Europa, como en otras épocas.

» Leer más: El nuevo “bailío”

España: entre los Tribunales de Honor y la Libertad

6 julio, 2011 por Antonio Fidalgo Sin comentarios »

 Se prohíben los Tribunales de Honor en el ámbito de la Administración Civil y de las organizaciones profesionales.

Constitución Española. Artículo 26.

 Adentrarse en la realidad moral española siempre ha sido difícil, y cuando se ha pretendido explicar la situación de España, en el momento que fuere, siempre se ha fallado o se ha hecho de forma insuficiente: la realidad ha ido por un lado y la interpretación por otro. Nunca se ha hecho, creo yo, la epojé que permita analizar la realidad del momento en sí misma sin compararla con otros momentos, sobre todo los actuales, los cuales sirven para “proyectar” sobre los momentos pasados la propia ideología de cada uno.

España sigue moviéndose en la ideología y ésta ha servido, y sirve, de categoría para interpretar cualquier situación del pasado como sirve, también, para mover moralmente las situaciones sociales del momento actual. Es esta ideología la que nos impide ver la propia realidad de las cosas, y es esta ideología la que queremos que prime sobre cualquier otra realidad, aunque aplaste o anule dicha realidad. La ideología es la que “manda” y a la que se someten todas las instituciones aunque para ello tengan que dejar de ser instituciones.

Los ejemplos son muchísimos en nuestra España actual, pero valga uno como el más significativo que además de ser muy importante es paradigmático de la situación de confusión por la que estamos pasando en la actualidad: es la educación; a la cual, además, apelan todos (apelamos todos) como cimiento para superar esta situación por la que atraviesa nuestra sociedad y para crear la prosperidad de una sociedad en la que convivan nuestros hijos. Además la situación creada en la propia educación sirve para “explicar” el por qué no podemos superar dicha situación.

» Leer más: España: entre los Tribunales de Honor y la Libertad