DECÁLOGO

 

1º.- Los Derechos Humanos son la base de cualquier  organización social y política, y las instituciones deben gravitar en torno a las personas y sus derechos.

2º.- La "razón" es el "fundamento" de la libertad, que a su vez tiene su expresión en las instituciones.

3º.- La idea de "libertad " no es algo abstracto, como pregona la "derecha política", y al margen de la realidad histórica y social.

4º.- La idea de "justicia social", que pregona  la "izquierda política", no es ningún "dios" al que  tengamos que someternos ni que tenga que redimirnos.

5º.- Es posible compaginar  la "libertad" con la "justicia social"; pues se han planteado como incompatibles.

6º.- La "libertad"  nace de la propia persona y de su autonomía; de ahí que la política sea fruto de la "sinergia" social. No necesitamos ningún "salvador" ni ningún "Deus ex machina": ni de derechas ni de izquierdas; las personas han  de poder "elegir" entre varias opciones; esta es la base de la "libertad".

7º.- Las convicciones morales o religiosas, aunque dejen su impronta en la sociedad , entran dentro del ámbito de lo subjetivo.

8º.- El Estado es algo simbólico, sin poder normativo.

9º.- Las leyes surgen del parlamento, el cual ha de ser plural y que recoja el mayor sentir social posible: un parlamento fuerte es expresión de una sociedad fuerte. La sociedad se "expresa" en el parlamento, y no al revés, por lo tanto la sociedad no es modelada ni moldeada: La sociedad es abierta.

10º.- La separación de poderes sigue siendo fundamental, y una justicia independiente  es la mejor garantía para el cumplimiento de los Derechos Fundamentales.